Masa de pizza casera

Si hay algo en este mundo que me apasiona, es la pizza. Desde hace un tiempo hago la masa casera y con esta receta que os dejo hoy no puede ser más fácil!

Lo único que hay que tener en cuenta es el tiempo de levado, por lo que se tiene que empezar a hacer bastante antes de la hora en la que la vais a comer. Pero dificultad, ninguna.

Es una masa que queda muy esponjosa, la podéis hacer más fina, a mi es que me gusta bien gordita 🙂

Con estas cantidades sale una pizza rectangular del tamaño de la bandeja del horno o 2 redondas (depende de lo finita que la hagáis).

Ingredientes:

  • 300 gr. de harina de fuerza

  • 7 gr. de levadura fresca

  • 1 cucharadita de sal

  • 15 gr. de aceite

  • 200 ml. de agua templada

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Preparación:

  • Para empezar a hacer la pizza primero vamos a tamizar la harina. Si no tenéis tamizador podéis usar un colador perfectamente.
    Tamizando la harina conseguimos que se integre mejor con el agua, ya que no tendrá grumos ni apelmazamientos.
  • Añadimos la cucharadita de sal a la harina y mezclamos bien. Haz un volcán en el centro, distribuyendo la harina hacia las paredes del bol.
  • En el agua templada diluimos la levadura fresca y la añadimos al centro del volcán.
  • Por último, añadimos el aceite.
  • Si la hacéis con una amasadora, ahora es el momento de ponerla en marcha y dejarla que amase unos 10 minutos.
  • Si no tenéis amasadora, se puede hacer perfectamente a mano. Primero removéis un poco la mezcla con una cuchara para unir la harina con los demás ingredientes.
    Después, enharinamos el mármol y ponemos la masa. Empezamos a amasar. Al principio se te pegará en las manos pero poco a poco irá cogiendo consistencia y se te pegará menos.
  • Una vez amasada, hacemos una bola y la dejamos reposar en un bol untado con un poco de aceite y tapada con un paño de cocina.
  • Dejaremos levar 1 hora, hasta que doble su tamaño.
  • Una vez que haya levado es hora de dividirla en dos si vas a hacer dos pizzas redondas o dejarla tal cual si vas a hacer una rectangular. La ponemos encima del tapete o papel de horno que vayamos a utilizar para cocinarla, y empezamos a estirarla con las manos. Si nos cuesta, podemos ayudarnos de un rodillo de cocina.
    Una vez estirada, dejamos leudar otros 30 minutos.
  • Pasados los 30 minutos, es el momento de añadir los ingredientes que quieras a tu pizza. Ya veis que a mi me gustan los clásicos, mitad jamón y queso, mitad frankfurt. La ponemos en la bandeja de horno, en el molde especial para pizza o en una piedra especial para pizza y al horno!

Fuente: esta receta proviene del blog Recetas de Escándalo, donde puedes ver el contenido original.

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